Se despierta rápida. Es un gran día . Ella siempre se dice a si misma en cuanto pasen de las doce será un gran día .
Cenicienta no pensaba igual. Después de todo perdió a aquel príncipe. Por solo unas horas.
Pero es que las princesas ya no existen solo estan en los libros de historias que adornan mi estantería, pobre.
-¿Qué estará haciendo el en este instante?-se preguntó. Frunció el ceño y se colocó los calcetines- La verdad que es igual.
Le vi hace un par de semanas. Feliz. Conquistado por la mirada de otra, embriagado de su perfume femenino. Bailando al compás de la melena larga que soportaba su feminidad.
Poniendo uno de sus ojos al final del pasillo, donde yo estaba. Sólo restregándome que había una.
Para mi una para el , ella.
Para mi la chica de melena larga color caramelo café. Para el, ella, la del pelo sedoso, color miel.
Para mi una ,que me robo el sitio. Para el ella, que le robo el corazón. Para mi una, Para él nuevamente ella, la chica de sus sueños,
De todos modos algo le importo.
No quiero ser altiva , pedante, ó petulante. Pero de no ser así, de ni importarle ni siquiera mi opinión, no pensaría en mi aún que solo fuese de una manera negativa.
De todos modos y no por remediarlo. Yo si siento algo por él. Aversión y un tanto de aborrecimiento. Y pensando con el corazón, el órgano más estúpido. Le amo.

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