-¡Me ha decepcionado!- dijo Hugh borracho, tirado en las escaleras del porche. Es una zorra. Escupió al aire.
-Hugh ,habrá cientos de personas que te decepcionen a lo largo de la vida- Rachel bajo sus gafas y le miró por encima de ellas. Fijamente. Dejando la aguja de calcetar en posición de defensa y continuando ,dijo- Sin más tú me has decepcionado una vez más, a mi, a tus hijos. Y lo peor , a ti mismo -susurró.
-¡Eso no es verdad’- protesto Hugh
-Vamos, no digas sandeces , donde esta el señor O’donnell, aquel coronel que era bipolar, que por todos los medios, siempre tenia un pequeño lugar en su agenda, para sus niños, para su mujer .
Lo tenias todo Hugh, ahora creo que lo mantienes gracias a algo , no sé el que- decía a aspavientos, Rachel.
A veces pienso que nada de esto tendría porque suceder y que Kate desde el cielo reza por ti y por los niños- Pone su mano en la cara, tartamudea y se le saltan las lagrimas.
Hugh se levanta torpe, se tropieza con uno de sus cordones, y su olor embriagador , se despilfarra por toda la terraza. Apesta a alcohol.
Con un dedo acusador, lleno de odio y dándolo todo por perdido-
!Kate ya no existe¡, ¡el cielo no existe!, ¡Dios no existe!. Solo existe mi pena, y facturas que pagar, llanto y dolor odio, mucho odio. Y dos niños que no se como cuidar.
Y sin más me pides que crea, que ella esta en algún lugar todavía, dándome una bendición.
Kate lo era todo para mi. Y por una jodida razón, ya no está.
-¡Oh dios mio que has hecho!- Te lo has llevado todo-lloraba desconsolado en las rodillas de su madre, Rachel.
-Hugh, lamentarte, odiar, o dejar de creer, no te va a hacer más fuerte.
Debemos salir adelante, hazlo por los niños, ellos te lo agradecerán.
A partir de ahora tu serás su padre y su madre. No hagas que noten su ausencia. Mantenla viva entre nosotros. Para ti todavía no se ha ido , no debes olvidarla, simplemente mantenla- Acariciaba su pelo mientras le tranquilizaba.
-Está bien- le abrazo fuertemente, no queriendo soltarla, sintiéndose a gusto, protegido, como un niño, como cuando el lo era. Y todavía queriendo serlo.
BreendaLorenzo
-Hugh ,habrá cientos de personas que te decepcionen a lo largo de la vida- Rachel bajo sus gafas y le miró por encima de ellas. Fijamente. Dejando la aguja de calcetar en posición de defensa y continuando ,dijo- Sin más tú me has decepcionado una vez más, a mi, a tus hijos. Y lo peor , a ti mismo -susurró.
-¡Eso no es verdad’- protesto Hugh
-Vamos, no digas sandeces , donde esta el señor O’donnell, aquel coronel que era bipolar, que por todos los medios, siempre tenia un pequeño lugar en su agenda, para sus niños, para su mujer .
Lo tenias todo Hugh, ahora creo que lo mantienes gracias a algo , no sé el que- decía a aspavientos, Rachel.
A veces pienso que nada de esto tendría porque suceder y que Kate desde el cielo reza por ti y por los niños- Pone su mano en la cara, tartamudea y se le saltan las lagrimas.
Hugh se levanta torpe, se tropieza con uno de sus cordones, y su olor embriagador , se despilfarra por toda la terraza. Apesta a alcohol.
Con un dedo acusador, lleno de odio y dándolo todo por perdido-
!Kate ya no existe¡, ¡el cielo no existe!, ¡
Y sin más me pides que crea, que ella esta en algún lugar todavía, dándome una bendición.
Kate lo era todo para mi. Y por una jodida razón, ya no está.
-¡Oh dios mio que has hecho!- Te lo has llevado todo-lloraba desconsolado en las rodillas de su madre, Rachel.
-Hugh, lamentarte, odiar, o dejar de creer, no te va a hacer más fuerte.
Debemos salir adelante, hazlo por los niños, ellos te lo agradecerán.
A partir de ahora tu serás su padre y su madre. No hagas que noten su ausencia. Mantenla viva entre nosotros. Para ti todavía no se ha ido , no debes olvidarla, simplemente mantenla- Acariciaba su pelo mientras le tranquilizaba.
-Está bien- le abrazo fuertemente, no queriendo soltarla, sintiéndose a gusto, protegido, como un niño, como cuando el lo era. Y todavía queriendo serlo.
BreendaLorenzo

No hay comentarios:
Publicar un comentario