viernes, 22 de julio de 2011

'

¿Recuerdas cuando te conté lo triste que me sentía al haber escuchado la vieja historia de Picasso y Marie There? .

Me habías respondido con gracejo ese tío esta pirado.
Siento tener que decírselo pero usted también lo esta…
-¿Dígame no es feliz con su vida?
¿Carece de cosas?… Créame debo decirle que las pequeñas cosas nos hacen felices.
Seguro que se ha puesto a pensar, que verla a ella durmiendo es hermoso , el palpitar su corazón se hace dulce, y que las mañanas de frío acompañadas suenan mejor.
Que nunca da un paso tras otro sin que ella le apoye . Y aquí es cuando yo le pregunto. ¿Cree usted que merece de su amor, compañía, o cariño?.
No la lastime después de todo lo que prima es el amor.

Por desgracia en esta vida los números priman también y con ausencia de mis lagrimas puedo decirle que yo todavía creo en el amor .¡ Cielos!
Para mi es como dios, siento halar de él rumorean y casi debo decirle que creo en él pero jamás se me ha aparecido. Por eso espero, pero no desespero.
Ha sido un placer gozar de su compañía. Y lamentablemente creer nuevamente en que el amor pudo haberse aparecido por mi puerta.
Una cosa si sé . Que cuando escuche palabras como especial, peculiar, singular recordará mi nombre , y con ello me recordará a mi.

Gracias.











Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.
Borges, Jorge Luis