Mientras divisaba la mar, puso su mano en la frente. Tomo aire y se recostó.
Cerro sus ojos impidiendo que el sol no traspasase al interior.
Y una sombra la sorprendió.
-¿Tú?- dijo casi atónita Ann
-Hace calor, a mí también me encantaría poder recostarme-continuó Alex , con gracejo
-No puedes, no lo harás, no lo hagas. No aquí.- Ann se incorporó.
-¿Por qué?- se acuclillo
-Te estoy evitando, llevo toda la vida haciéndolo, y desde hace un mes todavía más-dijo Ann a aspavientos.
-Lo sé.-sonrío
-Si lo sabes lárgate. Además no tienes bañador, como narices pretendes tomar el sol.
Alex se quito sus zapatos, se bajo los pantalones y se termino por quitar la camiseta.
-Fácil ¿no?-sonrío.
-Porque siempre tienes que dejarme en evidencia. ¡Ah! dios te odio-Dijo Ann, recogiendo sus cosas y largándose.
-No no lo creo, se que me quieres, lo sé chica.
Alex se levanto en calzoncillos y gritando al viento.
Ana María López serás mi chica si o si, ¿Lo ven todos? ella será mi mujer. se reía a carcajadas
-¡Te odio!, yo jamás seré nada tuyo eres un impresentable, un tanto cerdo, eres descuidado, lo peor un chulo!
-Seré tu chulo, lo sé.
Alex, recorrió parte del sendero ya transitado en la arena que habia dejado Ann.
Se acercó a ella, le agarro la cara con las dos manos- lo sé, y se que te encanta.
-Es cierto me encantas-respondió Ann, bajito.
BreendaLorenzo-,

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