La pelis de miedo no son como las de antes
Causan risa, y un tanto de gracejo e incluso son un desastre. Así como tu.
Que te pones calcetines de colores entre horas, comes pipas de sabores que no tienen casi sal.
No me explico que locura tienes entre tanta duda y mientras pienso que es eso que da vueltas sin cesar en tu mente ya no hay sitio para más y eso me hace mal.
No te preocupes si sube el mar, compraré un barquito para navegar, prometo llevarte sin tener que pagar.
Solo dime quien es reina , reina de la libertad.
Y sin más me soplas en la cara y me haces suspirar.
Mira hacia donde !ya sé¡ a ningún lugar.
Y quizás quizás quizás, esa palabra sexy que mascullas sin cesar, eso que siempre dices porque suena dulce y tienes que soltar.
Regálame algo más que un rato a la orilla del mar,
regálame algo más que una mirada sin pestañear
Regálame algo que nadie tenga, algo que no se pueda comprar.
Y las canciones de amor me rayan un tanto la noción del tiempo que se exhausta y huye hacia la deriva de las notas ya clavadas en el camino.
Así como tu, tus manos que recorrían mi piel, deshojando y erizando cada parte de mi ser.
Regálame un billete de ida a tu mente, arreglaré las dudas a las que tu corazón se somete.
Regálame una caricia fresca como un soplo de luz.
Regálame algo que nadie tenga algo que no se pueda, robar.

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